Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Ir abajo

Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  laurayvictor el Vie Oct 14, 2011 9:53 am

Hola chicas esta es una nueva adaptacion de la novela que me encanto...... espero que ha ustedes les guste tanto.... cuando la empienzen a leer veran porque...

Myriam Montemayor lo planeaba todo y, ahora que ya tenía el trabajo que había soñado, su objetivo sería el matrimonio. El problema era que su novio no parecía tener los mismos deseos, así que decidió inspirarle en unas románticas vacaciones en el Caribe junto a Víctor, su mejor amigo, y la novia de éste…
Víctor García estaba seguro de que aquello no era exactamente lo que su amiga había planeado… Porque nada más llegar a la playa sus respectivas parejas ardieron en deseo el uno por el otro en lugar de por ellos. Sin embargo, Víctor y Myriam no tardaron en descubrir que dos amigos podían convertirse en magníficos amantes…


espero sus comentarios


Última edición por laurayvictor el Lun Oct 15, 2012 4:32 pm, editado 16 veces

laurayvictor
VBB CRISTAL
VBB CRISTAL

Cantidad de envíos : 134
Fecha de inscripción : 10/01/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  FannyQ el Vie Oct 14, 2011 4:09 pm

Ohh! se lee muy buena!
Esperamos el primer capitulo!
Saludos!
avatar
FannyQ
VBB DIAMANTE
VBB DIAMANTE

Cantidad de envíos : 1511
Edad : 25
Localización : Monterrey,N.L.
Fecha de inscripción : 24/05/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  alma.fra el Vie Oct 14, 2011 4:15 pm

Eeeeeeehh se ve que va a estar buenisima, te esperamos con el primer capitulo.
avatar
alma.fra
VBB DIAMANTE
VBB DIAMANTE

Cantidad de envíos : 2190
Fecha de inscripción : 25/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  mats310863 el Vie Oct 14, 2011 8:25 pm

SE VE QUE ESTARÁ MUY DIVERTIDA, LA ESPERAMOS GRACIAS

mats310863
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 983
Fecha de inscripción : 01/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  mariateressina el Sáb Oct 15, 2011 11:09 am

WORALE SE LEEE MUY INTERESANTA JAJJA YA A LA ESPERA DEL 1ER CAPITULO GRAXIAS X TRAER LA NOVELA


avatar
mariateressina
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 897
Localización : Campeche, Camp.
Fecha de inscripción : 28/11/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  myrithalis el Sáb Oct 15, 2011 5:51 pm

Esperamos el Primer Cap. Saludos Atte: Iliana
avatar
myrithalis
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 1132
Edad : 36
Localización : Monterrey, Nuevo Leon
Fecha de inscripción : 09/11/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  laurayvictor el Mar Oct 18, 2011 8:49 pm

hola chicas aqui tiene el comienzo de esta historia... esta parte es muy importante ya lo veran....

—No me importa si te invitó al baile o no. Solo está tratando de llevarte a la cama. Roberto es un obseso.
Víctor García estaba frente a su mejor amiga, Myriam Montemayor, con los brazos cruzados sobre el pecho y un gesto de testarudez en el rostro. Era un caso típico en el que uno no veía sus propias faltas, aunque a Víctor nunca se le había ocurrido llevarse a Myriam a la cama y Roberto no era un ser tan promiscuo como él decía sino solo un tímido muchacho que se había enamorado de ella.
—Según tú, todos son obsesos, idiotas o delincuentes. Además, solo me ha invitado al baile de fin de curso, no a la habitación de un hotel. Por el amor de Dios, Víctor, lo único que hizo fue besarme y pedirme que saliera con él.
Myriam era probablemente la única chica de dieciocho años de todo el instituto a la que no habían besado hasta aquel día. Se imaginaba que principalmente se debía al hecho de que las chicas inteligentes, sinceras, altas y de pecho plano no solían tener a los chicos haciendo cola. Sin embargo, también se debía al hecho de que Víctor se había autodenominado perro guardián de su virtud. Por si aquello fuera poco, Víctor, además de ser su amigo, era el chico de dieciocho años que más solía besar a las chicas. Y los buenos amigos no se besaban, ¿verdad?
Por eso, a Myriam se le había ocurrido un plan. Así que, cuando Roberto Díaz se había decidido a besarla, había estado más que preparada. El beso de Roberto no estuvo mal, pero, de repente, Myriam empezó a preguntarse si besar a Víctor estaría mucho mejor.
Myriam estudió a Víctor desde el balancín en el que se encontraba. Era de constitución media, fuerte, de cabello y ojos negros. Víctor no era el chico más guapo del instituto, ni el más inteligente, ni si quiera el más atlético, pero poseía algo mucho más poderoso. Fuera lo que fuera, lo tenía. Las chicas se caían rendidas a sus pies desde que estaba en Primaria.
—Tendré que tener una pequeña charla con Roberto Díaz.
—Mira, no creo que haya que ponerse así por un beso. No es nada si te paras a pensar que hay chicas en el instituto que ya son madres.
—Myriam, no estarás pensando…
—Yo no quiero tener un niño, idiota, pero un beso y una cita para el baile de final de curso no me parece para tanto. Gracias a mi pecho plano y tus charlas con todos los chicos que se han parado a mirarme, ya voy algo retrasada en todo esto.
Myriam le había dado la oportunidad perfecta para desplegar el encanto que utilizaba con el resto de las chicas, con las de curvas perfectas, menudas y monas, y le dijera que ni su pecho plano ni sus larguiruchas piernas tenían importancia. Esperó su respuesta, con el corazón latiéndole más fuerte que cuando Roberto la había besado.
—Pero Myriam, tú no conoces a los chicos del modo en que los conozco yo —replicó él, metiéndose las manos en los bolsillos y mirando a todas partes menos a cualquier zona cercana al pecho de Myriam. ¿Había avergonzado el asunto de sus casi inexistentes pechos al rey de los Casanovas? ¿Qué era lo que había provocado aquella incómoda tensión entre ellos?
Myriam miró a las azaleas que florecían al otro lado del porche, sintiendo que la vergüenza se apoderaba de ella. Toulouse, uno de los numerosos gatos callejeros que la tía Caroline había adoptado, tomaba el sol en los escalones del porche.
Poco a poco, el corazón volvió a latirle con normalidad. Era una tontería que hubiera pensado que Víctor podría considerarla algo más que una amiga. Solo se sentía algo inquieta por todos los cambios que se avecinaban sobre su vida. La graduación en el instituto, comenzar la universidad en el otoño… ¿Seguirían unidos Víctor y ella o acaso conocería él a alguna chica en la universidad y dejaría de necesitar su amistad?
—Claro que conozco a los chicos. Tú eres un chico. Tengo una buena perspectiva sobre ese agujero negro que es la mente masculina. Por eso tuve que pensar en un plan.
—¿Otro de tus planes? —gruñó Víctor, mientras se pasaba una mano por el cabello.
Efectivamente, los planes de Myriam salían mal en algunas ocasiones, como aquel experimento de cuarto curso. Víctor tenía que superar aquello. Después de todo, solo había tenido el pelo de color rosa durante un par de días.
—Hacer planes tiene mucho sentido… —replicó ella. Ya había planeado los próximos años de su vida mientras que Víctor estaba tratando todavía de decidirse por una universidad.
—Tienes que aprender a dejarte llevar, Myriam.
—Si se hace un plan, uno debe atenerse a él.
En aquel momento se abrió la puerta principal y la tía Caroline salió al porche, con dos de sus gatos, Lilly y Millie, pisándole los talones.
—Cielo, me marcho a la tienda. Quiero hacer ese bizcocho de chocolate que tanto te gusta para tu fiesta de graduación y también necesitamos comida de gato. El tío Frank está en su estudio. Está teniendo problemas con su trozo de piedra, así que creo que es mejor que no te acerques a él.
En los doce años que Myriam llevaba viviendo con ellos, había aprendido que era mejor no molestar al tío Frank cuando estaba esculpiendo en su estudio. En aquellos momentos se convertía en Mr. Hyde.
Lilly se enroscó entre las piernas de Víctor, mientras que Millie se sentaba en el regazo de Myriam y se quedaba dormida.
—¿Necesitas algo? —Preguntó la tía Caroline, tras bajarse del porche—. Víctor, ¿te vas a quedar a cenar?
—No necesito nada —respondió Myriam, mientras acariciaba distraídamente al gato. Entonces, se asomó para mirar el acceso al garaje de una casa que estaba un poco más abajo—. Tu padre no está en casa, Víctor —añadió. Él ni siquiera se molestó en mirar.
—Claro, me quedaré a cenar —comentó Víctor, que casi nunca rechazaba una invitación, principalmente porque nunca sabía si su padre y la novia de este iban a estar en casa. Myriam sabía que se reunía con ellos más por la compañía que por la comida.
—Por cierto —dijo Caroline—, Lynette llamó esta tarde —añadió. Como cada vez que alguien mencionaba el nombre de su madre, a Myriam le dio un vuelto el estómago—. Vance y ella no pueden venir a tu graduación, después de todo.
Caroline le habló con un tono de voz suave y de disculpa, como siempre que le daba a Myriam noticias de que sus padres no irían a verla. Doce años atrás, Myriam y sus padres habían ido a Nashville procedentes de Florida, estado en el que vivían de ciudad en ciudad. Habían dejado a su hija «de visita» con su tía Caroline y su tío Frank, pero Myriam no los había visto desde entonces. Nunca habían regresado. Myriam había perdido la cuenta del número de ocasiones en las que habían prometido ir a verla para luego no aparecer.
El alivio se enfrentó a la ira. Alivio porque no tendría que verlos e ira, una vez más, porque su hija no les importara nada en absoluto. Decidió adoptar una expresión neutral y mantener la voz firme.
—En realidad no los esperaba, pero gracias por decírmelo.
La tía Caroline la miró durante un instante y luego se puso las gafas de sol.
—No tardaré mucho tiempo.
Nunca había salido por la puerta sin decir aquella promesa desde el día en el que había dejado su trabajo como auxiliar de vuelo después de que Myriam, que entonces contaba seis años, hubiera sufrido un ataque de pánico por su ausencia de dos días.
Myriam trató desesperadamente de tragarse el nudo que se le había hecho en la garganta y vio cómo su tía se metía en el coche. Llevaba algún tiempo pensando que, tal vez aquella vez, sus padres…
Víctor se sentó a su lado y volvió a poner el balancín en funcionamiento. La estrechó entre sus brazos, acariciándole el cabello en un familiar gesto de consuelo. Hacía doce años la había consolado del mismo modo, cuando la encontró llorando en los bosques que había detrás de su casa, cuando ella había comprendido por fin que sus padres no iban a regresar. Myriam lo había consolado a él del mismo modo cuando Víctor le había confesado que su madre se había emborrachado una y otra vez hasta causarse la muerte unos meses atrás.
—Son unos idiotas, Myriam…
Ella lo miró. Las lágrimas que luchaba por contener en los ojos le nublaban sus rasgos. Reconocía el dolor que lo desgarraba a él. Cada vez que sus padres la defraudaban a ella, Víctor volvía a perder de nuevo a su madre. Entonces, Myriam repitió las palabras de consuelo que se habían ofrecido el uno al otro a lo largo de su infancia.
—No podernos elegir a nuestros padres, pero podemos elegir a nuestros amigos. Y yo te elegí a ti.
Myriam colocó la cabeza sobre el hombro de Víctor y acalló el temblor de deseo adolescente que le corrió por la espalda al sentir aquel contacto. Los novios iban y venían, pero los amigos eran para siempre.

espero muchos comentarios......

laurayvictor
VBB CRISTAL
VBB CRISTAL

Cantidad de envíos : 134
Fecha de inscripción : 10/01/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  jai33sire el Mar Oct 18, 2011 9:40 pm

Muchas gracias por una nueva novelita... se lee muy bien siguele por faaaaaa

jai33sire
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 1207
Edad : 42
Localización : Mexico Distrito Federal
Fecha de inscripción : 23/05/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  Dianitha el Miér Oct 19, 2011 10:12 am

miil gracias por la novelita niiña aqui estare esperano el primer cap
avatar
Dianitha
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 1477
Localización : chihuahua
Fecha de inscripción : 22/07/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  alma.fra el Miér Oct 19, 2011 10:16 am

MUCHAS GRACIAS ¡¡¡ TE ESPERAMOS CON EL SIGUIENTE CAPITULO.
avatar
alma.fra
VBB DIAMANTE
VBB DIAMANTE

Cantidad de envíos : 2190
Fecha de inscripción : 25/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  AdriIsis el Miér Oct 19, 2011 11:35 am

Se lee muy bien, esperamos el siguiente capitulo. Smile Very Happy Smile Very Happy
avatar
AdriIsis
VBB JUNIOR
VBB JUNIOR

Cantidad de envíos : 18
Fecha de inscripción : 04/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  mariateressina el Miér Oct 19, 2011 11:39 am

esta muy tierna la novela hayy graxias esperamos el siguiente capitulo

avatar
mariateressina
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 897
Localización : Campeche, Camp.
Fecha de inscripción : 28/11/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  mats310863 el Miér Oct 19, 2011 9:54 pm

QUE BONITA AMISTAD O AMOR EXISTE ENTRE MYRIAM Y VÍCTOR.
GRACIAS POR EL PRIMER CAPÍTULO

mats310863
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 983
Fecha de inscripción : 01/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  laurayvictor el Jue Oct 20, 2011 12:18 pm

hola chicas aqui tiene el primer capitulo espero y les guste.....

Capítulo 1

Doce años después…
—¿Bueno, ¿qué te parece? —preguntó Myriam, mientras empujaba el folleto encima de la mesa. Ya se imaginaba lo que Víctor pensaría de las fotos de prometedoras playas de arena blanca, aguas cristalinas y noches tropicales.
Antes de responder, Víctor miró por la ventana del restaurante en el que se encontraban, observando las aceras cubiertas de nieve medio derretida y el cielo gris.
—En Nashville, la temperatura apenas va a conseguir remontar los cero grados durante el resto de la semana —comentó, con una suave sonrisa que mostraba el hoyuelo que llevaba rompiendo corazones desde el instituto—. Sol, arena y sexo. ¿Qué me va a parecer? ¿Y a qué se debe esto?
—Se trata de una celebración. Estás frente a la nueva directora de marketing de Capshaw y Griffen. El título viene acompañado de un despacho con ventana y un buen aumento de sueldo.
—Madre mía, Myriam. Eso es estupendo. Ya lo has conseguido —respondió él, con una amplia sonrisa que mostraba los hoyuelos en todo su esplendor.
Después de todos aquellos años como amigos, el corazón de Myriam latía un poco más fuerte cuando él sonreía de aquella manera.
—Me moría de ganas de decírtelo.
—Te lo mereces. Durante ocho años has trabajado como la que más y eres muy buena en lo que haces. Tienen mucha suerte de contar contigo. ¿Cómo se lo ha tomado Charlie?
Pobre, Víctor. ¿Durante cuántos almuerzos había tenido que sufrir las tribulaciones del mayor enemigo de Myriam, Charlie Langley? Más o menos el mismo número que ella había sufrido con sus cambios de novias.
—Charlie no se lo ha tomado muy bien. Skip Griffen y él son como hermanos. Más o menos consideraba que ese ascenso iba a ser para él. Presentó su dimisión esta misma mañana, cuando anunciaron mi ascenso. Si quieres saber mi opinión, me importa un comino.
—No me extraña. Ha hecho que tu vida sea un infierno durante estos dos últimos años. Más de una vez, me habría gustado encontrármelo en un callejón oscuro.
—No, ha sido mucho mejor así. No debería haber menospreciado a una mujer que está decidida a conseguir algo.
—Decidida a conseguir algo y con una competitividad enorme. Déjame que te pregunte una cosa, ¿eres acaso la directora de marketing más joven en la historia de tu empresa?
—Por dos años —respondió Myriam, sin poder reprimir una sonrisa—. Y tú no te quedas atrás, Víctor. Eres el mejor vendedor que Rooker Sports Equipment tiene en el sureste.
—Y ese aumento de sueldo… ¿es muy grande?
—¿Me estás preguntando si voy a ganar más dinero que tú? ¿Se trata de eso? No te lo diré nunca —comentó, con una sonrisa.
—Ya sabes que podría aprovechar cuando te pille descalza y hacerte cosquillas hasta que lo confieses.
—Serías hombre muerto. Digamos solo que te estoy alcanzando a gran velocidad. Bueno, ¿queréis venir tu novia y tú con Raúl y conmigo a Jamaica? —le preguntó, mientras se servía un poco de ensalada—. Venga. Sería mucho más divertido si os venís. Por cierto, ¿quién es tu novia ahora?
—Se llama Inés y es una chica muy maja.
—Sí, claro. Todas los son —replicó Myriam. Y era cierto. Incluso después de pasar a la siguiente, Víctor se las arreglaba para llevarse bien con ellas. Era un enorme y feliz harén. Nunca cesaba de sorprenderla y de enojarla—. Cambias de novia con tanta facilidad como se cambia de canal.
—Hay muchos buenos programas, Myriam. Si permaneces en un canal demasiado tiempo, te puedes perder algo bueno en otro.
Myriam sacudió la cabeza. No le parecía que aquel fuera el modo más adecuado de enfocar una relación. Estaba preocupada por Víctor y su incesante flujo de relaciones sin importancia.
—¿Qué es lo que hablas con esas mujeres tan majas, pero tan poco inteligentes con las que sueles salir?
—¿Estás tratando de decir que una mujer inteligente no saldría conmigo?
—Por supuesto. Ninguna mujer en sus cabales saldría con un hombre que cambia de canal tan rápidamente como tú.
—Tal vez tenga un mando para cambiar de canales impresionante…
Una reacción completamente femenina la sacudió de la cabeza a los pies, lo que hizo que las señales de alarma se dispararan dentro de ella. No pensaba decirle que se había preguntado sobre su mando en algunas ocasiones, tarde, cuando estaba en la intimidad de su dormitorio. Sabía que eso, por muy impresionante que fuera, no tenía cabida en una amistad.
—No te metas en ese terreno. Y no trates de cambiar de tema. Bueno, ¿de qué habláis?
—De cosas… No espero una conversación muy profunda con una novia —replicó él, encogiéndose de hombros.
—Menos mal, porque si no se te acabaría la suerte…
—Si quieres hablar de la paz mundial, encantado.
—Lo he estado pensando —prosiguió ella—. He decidido que eres retrasado emocionalmente y que yo te lo facilito —añadió, solo medio en broma. ¿Era su amistad la razón por la que no dejaba de tener una relación detrás de otra? Si ella fuera un hombre, ¿trataría Víctor de conseguir una relación más profunda con las mujeres con las que salía?
—Soy un hombre. Se supone que debo ser retrasado emocionalmente.
—Pues lo haces muy bien. Sí, sí, ríete. Un día, alguien te va a romper el corazón. Y bien roto.
—No. Eso no va a ocurrir nunca.
—¿Cómo puedes estar tan seguro?
—Se cambia de canal antes de que a uno le interese demasiado el programa. Además, en el improbable caso de que eso ocurra, te tengo a ti para que me ayudes a recoger los trozos. ¿Estás segura de que Inés y yo no vamos a estropearle el plan al cerebrito si nos unimos a vosotros en estas vacaciones?
—Estoy segura de que a Raúl no le importará cuando se lo mencione.
—¿Todavía no lo sabe? Eres increíble. Lo preparas todo y luego le das las fechas para que sepa cuándo tiene que presentarse.
—Más o menos —admitió Myriam—. Ahora está a punto de conseguir también un ascenso y está muy ocupado.
—¿Habláis los dos de algo que no sea el trabajo?
Raúl, que era profesor asociado de Literatura Griega y Romana en la Universidad de Vanderbilt se tomaba muy en serio a sí mismo.
—De vez en cuando. A los dos nos vendrían muy bien unas vacaciones —respondió Myriam.
En realidad, Raúl era tan serio que un toque de frivolidad le vendría muy bien. Esperaba que aquellas vacaciones dieran una nueva vida a una relación algo estancada. Los dos habían estado trabajando muy duro. Un poco de relax les vendría muy bien a ambos.
En aquel momento, su camarera de siempre, Naomi, se acercó a la mesa.
—¿Qué tal estaba todo? —preguntó. Víctor levantó el pulgar a modo de respuesta—. Estupendo. ¿Vais a compartir hoy un postre?
—No —respondió Myriam, pensando en la playa y en el traje de baño.
—Sí, claro que sí. Una Baklava y dos tenedores.
Naomi sonrió y se marchó. Víctor afectaba a las mujeres de ese modo. Jóvenes, viejas, No importaba. Las seducía a todas.
—Solo tomaré un poco. No me dejes tomar más que un bocado.
—De acuerdo. Te detendré después de un bocado —dijo él, mirándola atentamente. Entonces, se reclinó en el asiento y cruzó los brazos sobre el pecho—. ¿Qué pasa ahora? —añadió, notando enseguida que Myriam tenía algo más que decir—. Te lo veo en la mirada.
—¿Qué mirada?
—Tienes en los ojos esa mirada que dice que tienes un plan.
—De hecho, sí, tengo un plan —replicó ella. Siempre había vivido con un plan. Le gustaban. Gracias a un plan había conseguido sus objetivos profesionales. Había llegado el momento de dedicarse a la vida personal—. Tener un plan no es ningún delito.
—Cuéntamelo. ¿De qué se trata ahora? ¿De alcanzar la vicepresidencia en dos años?
—Bueno, me gustaría, pero esta vez se trata de algo más personal.
—¿Vas a empezar a dar clases de yoga?
—No, pero no me importaría. Quiero ver si Arenas Calientes podría ser un lugar adecuado para celebrar una luna de miel. Raúl y yo llevamos casi un año saliendo. Cuando él consiga su puesto, deberíamos considerar comprometernos.
—¿Comprometeros? ¿Luna de miel? —preguntó él, atragantándose por la sorpresa.
—¿Necesitas que te dé un golpe en la espalda? —replicó Myriam, sin comprender por qué se sentía tan culpable.
—¿De verdad te casarías con él?
—¿Es que no te cae bien Raúl?
En realidad, sabía que aquella era una pregunta algo estúpida. Desde su primera cita a los dieciocho años, Víctor siempre les había encontrado algún fallo a todos sus novios, lo mismo que le pasaba a ella con las mujeres que entraban y salían de la vida de su amigo.
—Está bien, pero no para casarse. ¿Y por qué necesitas un marido?
—No necesito un marido. Quiero un marido. Acabamos de cumplir los treinta años. Quiero envejecer al lado de alguien.
—¿Te acuerdas de cuando nos pinchamos los dedos e hicimos un juramento cuando teníamos nueve años? Nos prometimos que siempre seríamos amigos. Nos haremos viejos juntos. Mira. Hemos cumplido los treinta. Ya nos estamos haciendo viejos.
—No me refiero a eso. Quiero una familia.
—Pero si ya tienes a tu tía Caroline y a tu tío Frank.
—Sí, son maravillosos, pero no son mi familia de verdad. Se hicieron cargo de mí cuando mis padres me dejaron tirada, pero no somos una verdadera familia. Somos más bien una familia por obligación. Mis padres… que te voy a decir al respecto. Quiero construir mi propia familia.
—Nosotros somos como una familia…
—Sí, puede ser, pero yo quiero tener un anillo en el dedo que simbolice un compromiso. Quiero un marido que regrese a casa todas las noches y tener un hijo dentro de unos pocos años. Quiero la familia que nunca he tenido.
En aquel momento, Naomi colocó el postre entre ambos y señaló el folleto de Arenas Calientes.
—Parece un lugar fantástico —comentó—. ¿Os vais a ir ahí?
—Myriam cree que tiene potencial como lugar para celebrar una luna de miel.
—Me siento algo mareada —dijo la mujer, agarrándose la blusa—. Los dos lleváis viniendo aquí una vez a la semana durante siete, tal vez ocho años. Todos los jueves a las doce y media. No me puedo creer que, por fin, estéis juntos.
Myriam reprimió una extraña sensación al escuchar las palabras de Naomi. La camarera no había sido la primera persona a lo largo de los años que había especulado con que Víctor y ella sentían algo más que amistad por el otro, pero se equivocaban.
—No hay razón para marearse, Naomi. Solo somos amigos.
Víctor tragó saliva y sonrió.
—La estoy ayudando a ver si este sitio está bien para celebrar una luna de miel con otro hombre. ¿Para qué si no están los amigos?


Haciendo malabarismos con un tarro de sopa Wonton, ternera con brécol, pollo Dragón y seis cervezas, Víctor llamó a la puerta de Myriam. Se imaginó que sería mejor matar dos pájaros de un tiro. Podrían ver el partido de hockey que había en televisión al tiempo que él trataba de inyectarle algo de sensatez a Myriam en el tema del matrimonio.
El viento era tan gélido que estaba deseando llegar a Jamaica. Esperaba que Myriam recuperara la cordura antes de que se marcharan para que pudieran disfrutar de aquella semana de sol, arena y sexo… no necesariamente en aquel orden.
Volvió a llamar a la puerta.
—Un momento —dijo ella, mientras le abría la puerta.
Llevaba su atuendo típicamente dominguero, un viejo pantalón, calcetines gruesos, y una sudadera muy amplia. De hecho, era de Víctor. Sus sudaderas terminaban, sin que pudiera explicárselo, en el armario de Myriam.
—¿Qué has traído? Estoy muerta de hambre.
—Comida china —respondió él, mostrándole los paquetes.
—Genial. Entra. Deja la comida en la mesa y pondré las cervezas en el frigorífico.
Víctor dejó los paquetes encima de la mesa de café, que estaba cubierta de periódicos. Sacudió la cabeza y sonrió. Para ser la reina del orden en el trabajo, era muy desordenada en casa. Se quitó la chaqueta y la dejó encima de la ella, en el sillón.
Mientras Myriam sacaba platos de cartón de la cocina, Víctor encendió la televisión y abrió los paquetes de comida. El fuego ardía en la chimenea. La casa de Myriam siempre resultaba muy acogedora.
—¿Quieres una cerveza ahora? —preguntó ella, desde la cocina.
—Sí.
Bridgette, la perra Collie que Myriam había adoptado en un albergue de animales, se acercó a él y apoyó la cabeza sobre la pierna de Víctor.
—Hola, bonita. No me vas a engañar. Ya te conozco muy bien. Es la comida lo que te interesa —dijo Víctor, mientras la perra lo miraba con sus solemnes ojos castaños—. Olvídalo. Esto no es bueno para perros.
Myriam regresó al salón, con platos servilletas, cubiertos y dos cervezas.
—Ten cuidado —comentó, riendo—. No sabe que es un perro.
—Es muy lista. Yo creo que sí lo sabe —comentó, mientras Myriam se sentaba en el sofá y empezaba a servirse un poco de sopa. Él hizo lo mismo con el pollo—. ¿Qué vas a hacer con ella mientras estemos en Jamaica?
—La tía Caroline y el tío Frank se van a quedar con ella. A los que no tienen casa no les dicen que no —comentó, con una cierta melancolía.
—No creo que les cueste cuidar de lo que aman —replicó Víctor. Su dulce Myriam… ¿Cuándo iba a darse cuenta de que sus tíos la querían por sí misma?—. Bridgette estará con ellos mucho mejor que en una perrera.
—Eso es lo que yo creo. Bueno, ¿vamos a ver el partido o no?
—Apuesto cinco dólares a que los Rangers ganan a los Flyers.
—De acuerdo.
Durante la primera parte, Víctor disfrutó de la animación de Myriam más que del partido. Con un poco de competitividad, ella brillaba.
—¿Has visto eso? ¿Has visto ese movimiento? Debería haberle pegado una torta —gritó ella, con sus ojos castaños llenos de ira. Tenía el cabello rubio algo despeinado por donde se había pasado las manos.
—Das miedo… —comentó él, riendo.
—Sí, bueno. No lo olvides —replicó ella. Víctor estaba a punto de hablar de Raúl cuando ella volvió a hablar—. Bueno, ¿quiere venir Inita a Jamaica?
—Se llama Inés. Y sí, está encantada con el viaje.
—¿A qué se dedica?
—Es científica de cohetes espaciales.
—Sí, claro —replicó ella, mientras se tomaba un poco de brécol—. Venga, dime la verdad. ¿A qué se dedica?
—De verdad es científica de cohetes espaciales. Licenciada en Física Cuántica.
—¿No me estás tomando el pelo? —insistió Myriam, atónita.
—No. Además, habla cinco idiomas —añadió él. En realidad, no le importaba. No estaba buscando una relación a largo plazo. Inés era muy divertida y muy guapa.
—Oh.
—Sí. Supongo que hay al menos una mujer inteligente que está dispuesta a salir conmigo —dijo él, recordando el comentario que Myriam había hecho el jueves.
—¿Y cómo es?
—Fue Miss Texas.
—Oh… Bueno, en ese caso, estoy deseando conocerla.
—Y ella también tiene muchas ganas de conocerte a ti.
—Claro… —susurró ella, mirándose cómo iba vestida.
—Estás muy limpia hoy.
—Gracias… creo.
—Solo estaba bromeando. Me parece que estás estupenda tal y como estás ahora —susurró él.
Víctor extendió la mano y le quitó un poco de salsa del labio inferior con el pulgar. Se detuvo más de lo necesario, mientras sentía que un extraño calor se apoderaba de él.
—Muy sexy…
Myriam lo miró como si hubiera perdido la cabeza. Al ver la reacción de ella, Víctor apartó rápidamente la mano. Era Myriam. Algo se había reflejado en sus ojos. ¿Cautela? ¿Deseo? Desapareció en un instante.
—Muy bien —dijo ella, devolviéndoles al camino más seguro de la amistad—. Queda mucha ternera con brécol, si te apetece.
—Claro —comentó Víctor, mientras se servía un poco en el plato para tratar de cubrir la incomodidad que él mismo había introducido. Había querido hacerle un cumplido y había terminado a punto de lanzarse sobre ella—. Entonces, ¿a Raúl no le importa que Inés y yo vayamos con vosotros?
—Cuando hablé con él por teléfono estaba algo distraído, pero creo que le pareció bien.
—¿Has pensado bueno eso de… con Raúl? —preguntó. No pudo pronunciar la palabra matrimonio.
—Claro que sí. Yo lo quiero. Nos llevamos bien. Es estable, me puedo fiar de él. Creo que es un buen plan.
Maldita sea. Víctor sabía que, si no hacía algo, Myriam terminaría casándose con Raúl solo por ver que su plan había funcionado. Raúl no era el hombre adecuado para ella… Víctor no sabía exactamente por qué, pero lo sabía…
Si estaba tan decidida a buscarse marido, él la ayudaría. Más tarde, tal vez cuando hubieran regresado de Jamaica. Alguien que apreciara su belleza y su multitud de cualidades, pero no tan débil que no pudiera enfrentarse a su fuerte personalidad. Ese alguien no era Raúl.
Víctor suspiró. Tendría que encontrar un modo de convencerla, porque los amigos no dejaban que sus amigos se casaran con la persona equivocada.

espero muchos comentarios.....

laurayvictor
VBB CRISTAL
VBB CRISTAL

Cantidad de envíos : 134
Fecha de inscripción : 10/01/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  mariateressina el Jue Oct 20, 2011 1:42 pm

graxias muy buena la novelita jajaja solo amigos ajjaaj


avatar
mariateressina
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 897
Localización : Campeche, Camp.
Fecha de inscripción : 28/11/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  alma.fra el Jue Oct 20, 2011 2:31 pm

A ke amiguitos tan celosos jeje Laughing . Gracias por el capitulo.
avatar
alma.fra
VBB DIAMANTE
VBB DIAMANTE

Cantidad de envíos : 2190
Fecha de inscripción : 25/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  Dianitha el Jue Oct 20, 2011 5:43 pm

mil gracias por el cap niña xfiis no tardes con el siguiente cap sii
avatar
Dianitha
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 1477
Localización : chihuahua
Fecha de inscripción : 22/07/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  Marianita el Jue Oct 20, 2011 7:09 pm

Excelente!! What a Face Nueva novelita!! cheers Gracias niña!! queen

_________________


avatar
Marianita
STAFF
STAFF

Cantidad de envíos : 2851
Edad : 31
Localización : Veracruz, Ver.
Fecha de inscripción : 25/05/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  mats310863 el Jue Oct 20, 2011 8:59 pm

QUE BUEN AMIGO ES VÍCTOR, GRACIAS POR EL CAPÍTULO.

mats310863
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 983
Fecha de inscripción : 01/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  jai33sire el Sáb Oct 22, 2011 11:30 am

Gracias por el capitulo siguele esta buenisima

jai33sire
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 1207
Edad : 42
Localización : Mexico Distrito Federal
Fecha de inscripción : 23/05/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  laurayvictor el Dom Oct 23, 2011 12:56 am

HOLA CHICAS ESTE EL SEGUNDO CAPITULO ESPERO Y LES GUSTE.....
GRACIAS POR CADA UNO DE SUS COMENTARIOS Smile

Capítulo 2

—¡Bienvenidos!
Myriam sonrió al joven que los recibió a Víctor y a ella a la entrada del restaurante.
—¿Dos?
—Cuatro. Estamos esperando a dos personas más.
—Muy bien. Si quieren acompañarme… Siguieron al camarero a través del comedor. Aquel restaurante era lo que había hecho que Myriam se decidiera por Arenas Calientes. Estaba al aire libre, sobre una plataforma encima de las aguas del Caribe.
Al final, el maître les indicó una mesa al lado del agua.
—¿Qué les parece esta?
—Perfecta —respondió Myriam, mientras se sentaba en una de las sillas.
—El camarero les atenderá dentro de un momento.
—Creo que esperaremos hasta que lleguen los otros dos —dijo Víctor, mientras se sentaba al lado de ella.
Myriam suspiró de puro placer y miró a su alrededor. Las vistas del mar y de la costa eran maravillosas desde aquel punto. La suave música y el sonido del agua contra los pilares del restaurante se mezclaban agradablemente con las voces del resto de los comensales.
—¿No te parece maravilloso? —preguntó, agarrando a Víctor impulsivamente de la mano—. Me alegro tanto de que estés aquí… —añadió. No creía que fuera lo mismo si no pudiera compartir aquel lugar con él.
Enredó sus dedos con los de él. Seguramente sus excitados sentidos la llevaron a imaginarse la sensación que sintió cuando Víctor hizo lo mismo.
—Los folletos no le hacen justicia a este lugar. Todo es mucho más hermoso. Además, en los folletos no se puede sentir la brisa del mar, ¿verdad?
—Eso es exactamente lo que me parece a mí… Es más vivo y vibrante. Es un lugar perfecto para una luna de miel.
Una imagen se le pasó por el pensamiento. Se imaginó con un sencillo vestido blanco, con el velo volando al viendo y aquella arena tan fina entre los dedos de los pies, sintiendo la fuerte mano de su marido en la suya y viendo una apasionada promesa en sus ojos verdes… Oh, no… Su fantasía se detuvo en seco.
¿Qué estaba Víctor haciendo en su fantasía? Debía ser Raúl el que apareciera. Respiró profundamente, tratando de tranquilizarse. No había pasado nada. Solo había sido un pequeño desliz, provocado por el hermoso paisaje y la proximidad de su amigo. Nada más.
Se soltó de él con el pretexto de ahuecarse el cabello. Era el momento perfecto para hablar de la pareja casi perfecta de Víctor.
—¿Cuándo va a bajar Inés?
—Estaba hablando por teléfono, Comprobando cómo va un proyecto. No estaba muy segura de cuánto tardaría. ¿Qué te parece?
—Creo que has dado en el blanco —dijo, aunque algo a su pesar.
Siempre le había preocupado que Víctor fuera de una relación a otra. ¿Por qué se sentía tan desconcertada con la perfección de Inés? Una voz insidiosa empezó a susurrarle al oído. «Porque es la primera mujer por la que te sientes amenazada. Porque la ves ocupando tu lugar en la vida de Víctor».
—Podría ser la elegida.
—¿La elegida? —preguntó Víctor, mirándola completamente atónito.
—Ya sabes, a la que no te podrás resistir. La que te rompa el corazón. Es muy hermosa. Tiene un cuerpo estupendo. Una inteligencia superior, con una licenciatura en física cuántica. Habla cinco idiomas con fluidez, tres de los cuales son lenguas muertas. Creo que eso lo resume perfectamente.
—Me alegro de que te caiga bien.
Myriam pensó que era mejor no corregir a Víctor. Sabía que Inés debería caerle bien, porque no había razón alguna para que no fuera así. Una culpabilidad de dos tipos la corroía. La primera era que se había imaginado de luna de miel con Víctor. La segunda que no podía evitar sentir una profunda antipatía por la otra mujer.
—A su lado —prosiguió—, me siento como una amazona de pecho plano. Le saco una cabeza y tengo, por lo menos, una talla menos de sujetador que ella. Además, tiene unos dientes preciosos —añadió, pasándose la lengua por sus dos dientes delanteros, que tenía ligeramente torcidos. Desde el instituto le habían crecido algo los pechos, pero nada comparable con la magnitud de Inés.
—Tus dientes no tienen nada malo —dijo Víctor, muy serio. Entonces, le miró los senos—. Ni el resto de tu cuerpo.
Myriam sintió que un escalofrío le recorría el cuerpo. Algo peligroso y cercano a la atracción sexual pareció florecer dentro de ella, como ocurría cuando una mujer respondía a la mirada de apreciación de un hombre. Sin embargo, el problema era que había sido su mejor amigo el que le había dedicado aquellas palabras y no había lugar para miradas o reacciones como aquellas entre buenos amigos.
—Víctor… —susurró, algo confusa.
—Hola a los dos —dijo Inés, sentándose enfrente de Víctor.
Myriam parpadeó y sintió que la tensión desaparecía como el humo que se pierde por el fuerte viento. ¿Se habría imaginado lo ocurrido? Tendría que asegurarse de que no volvía a dejarse llevar por descabellados pensamientos hacia Víctor.
—Siento haber tardado tanto tiempo —se disculpó la recién llegada, que estaba hermosísima con un vestido estampado que realzaba perfectamente sus curvas.
—No pasa nada. Solo estábamos admirando la espectacular vista —dijo Víctor, indicando el mar y el cielo—. ¿Va todo bien en el trabajo?
—Se las arreglan sin mí —replicó ella, sin prestarle atención a lo que Víctor le indicaba—. Más o menos. Es sorprendente el nivel de las personas que se contratan para los programas de investigación espacial últimamente. Tendré que llamar todas las tardes, antes de que cierre la delegación de la costa oeste. ¿Dónde está Raúl?
Raúl y Inés habían congeniado estupendamente durante las dos horas que habían tardado en llegar desde el aeropuerto al hotel. Los dos habían estudiado en Loyola y, además, resultaba que Inés ocasionalmente iba a Vanderbilt para dar conferencias.
—Quería deshacer sus maletas antes de bajar. Debería llegar enseguida —comentó Myriam.
—Yo deshice las mías mientras estaba hablando por teléfono —dijo Inés, como si entendiera perfectamente la compulsión de Raúl—. Mira, aquí está —añadió, con una resplandeciente sonrisa—. Estábamos hablando sobre ti.
—Siento haber tardado tanto tiempo —observó Raúl, sentándose entre Myriam y Inés.
—Ahora estás aquí y eso es lo que importa —comentó Myriam, inclinándose sobre él para darle un beso en la mejilla, ansiosa por encender la magia que habían ido buscando. No hubo temblor. Ni magia. Ni nada. Se despegó de él, algo decepcionada.
—¿Ya has deshecho las maletas y te has instalado? —preguntó Víctor, con un cierto sarcasmo.
—Casi. He pedido más toallas y almohadas al servicio de habitaciones —contestó Raúl, mientras entrelazaba sus dedos con los de Myriam de un modo frío y aséptico—. ¿Qué os parece si tomamos una copa para celebrar que estamos aquí? —añadió, mirando a su alrededor.
Como por arte de magia, apareció un camarero.
—Hola, me llamo Martin. Voy a ser su camarero. ¿Acaban de llegar a Jamaica?
—¿Cómo lo sabes? —preguntó Víctor riendo.
—Todavía no tienen el aspecto de relajación que uno adquiere con los baños de sol. ¿Les apetece algo de beber? La especialidad de la casa se prepara con nuestro ron, que es excelente.
—¿Y qué más hay aparte de ron? —quiso saber Raúl.
—Comenzamos con zumo de piña y lo mezclamos con leche de coco, un poco de ron y un toque de granadina. Es uno de los cócteles favoritos entre los huéspedes. Es algo fuerte.
Tanto Raúl como Inés pidieron uno. Como el ron solía darle dolor de cabeza, Myriam optó por una cerveza de jengibre y Víctor una cerveza normal.
—Muy bien. Regresaré enseguida con sus bebidas —dijo Martin, antes de marcharse hacia la barra.
Myriam tomó el menú.
—Estoy muerta de hambre.
Una conversación ligera estuvo flotando en el ambiente mientras todos consultaban el menú. A los pocos minutos, Martin regresó, repartiendo las bebidas con ademán exagerado.
—Muy bien. Puedo sugerirles un boonoonoonoos para comer, que es un menú degustación de nuestros platos locales, una excelente presentación a la cocina jamaicana.
—Tomemos eso —sugirió Myriam.
—No, gracias —replicó Raúl—. Yo tomaré un sándwich de pavo con pan integral, mayonesa y una ensalada de lechuga y tomate.
—Lo último que quiero hacer es venir a un país extranjero y ponerme enferma por comer la comida local. Yo también tomaré un sándwich de pavo —comentó Inés.
Myriam se echó a temblar ante aquel comentario tan grosero. Estaban en un complejo hotelero de cinco estrellas, no en un puesto de la calle.
Víctor notó la incomodidad de Myriam y sacudió la cabeza, notando su indignación tan claramente como si ella hubiera hablado.
—Nosotros probaremos el menú degustación —le dijo al camarero, que se marchó enseguida.
Myriam saboreó su bebida, disfrutando con el aroma del jengibre.
—Es deliciosa —dijo. Entonces, decidida a dejarse llevar por la sensualidad de la isla, acarició el antebrazo de Raúl—. ¿Cómo está el especial de la casa?
—Con un toque más de leche de coco, estaría estupendo —replicó él, frunciendo los labios que Myriam había considerado tan atractivos la primera vez que lo vio.
En aquel momento, Martin llegó con la comida.
—¿Qué tal están las bebidas? ¿Está disfrutando todo el mundo? —preguntó, colocando un plato muy caliente y aromático entre Víctor y Myriam y luego los dos sándwiches de pavo, preparados según las exactas indicaciones de Raúl—. ¿Desean algo más?
—Pimienta recién molida en el pavo, por favor —contestó Raúl.
Myriam trató de no dejarse llevar por el enojo. Raúl sabía perfectamente lo que le gustaba y cómo le gustaba. Debería considerarlo como una virtud, una medida de su estabilidad.
Tras haber servido la pimienta sobre el sándwich de Raúl, Martin se dispuso a irse.
—Que aproveche. Tal vez después de comer deseen echarse una siesta. En Jamaica decimos que los días son largos, pero que las noches lo son más aún.
Una siesta… Un par de horas en la fresca y tranquila intimidad de la habitación… Tal vez una relajante hora en la piscina o en el jacuzzi que tenían en el suntuoso cuarto de baño. La idea la dejó completamente chafada. Estaba en uno de los lugares más sensuales y románticos del mundo con un hombre guapo y lo más fuerte que sentía hacia él era enojo.
Víctor se rebulló en el asiento a su lado, tocándole suavemente la pierna con la rodilla. El breve contacto le envió una vibrante sensación por el muslo. Rápidamente apartó la pierna y dio las gracias de que Víctor no se hubiera dado cuenta de la extraña reacción de su cuerpo.
Algo iba terriblemente mal. Las caricias de Raúl la dejaban fría, mientras que Víctor la había vibrar. Tal vez estaba sufriendo de las extrañas consecuencias del desfase horario, aunque Nashville y Ocho Ríos estaban en la misma zona horaria. Tal vez necesitara desesperadamente aquella siesta para poner en orden sus pensamientos.
Decidida a olvidarse de unos pensamientos tan poco apropiados, Myriam tomó un poco de cada uno de los platos. La boca se le hacía agua con los exóticos aromas.
—Me he pasado demasiadas horas detrás de un escritorio a lo largo de este mes. El tiempo es maravilloso. Hagamos un plan para esta tarde.
—¿Qué os parece si vamos a montar en moto acuática? —sugirió Inés.
Víctor asintió. Siempre estaba listo para divertirse.
—Sería genial —dijo—. ¿Qué os parece a vosotros?
—A mí me parece bien —dijo Myriam—. Era una de las cosas que quería probar mientras estuviéramos aquí.
—¿Nunca has montado en una moto acuática? —le preguntó Inés. Le pareció que lo hacía con una cierta condescendencia.
—Yo tampoco —confesó Raúl.
—Dios santo. Dos vírgenes en el mundo de la moto acuática —comentó Inés—. ¿Sabías tú que teníamos a dos vírgenes con nosotros? —añadió, dirigiéndose a Víctor—. Tendremos que iniciarlos en los placeres de montar las olas, ¿no te parece?
—Myriam, tú podrías montar conmigo… —sugirió Víctor.
—Y a mí me parecería un honor iniciar a Raúl —lo interrumpió Inés.
—Solo si prometes tratarme con suavidad —replicó Raúl, con fingida inocencia.
¿Que Raúl tenía sentido del humor? Nunca había mostrado ni una pizca de coqueteo con Myriam.
—Confía en mí, seré tan buena que me suplicarás que te vuelva a dejar —prometió Inés, acariciándole el brazo con una de sus largas uñas.
—¿Cómo puedo rechazar una oferta como esa? —capituló Raúl.
—¿Qué te parece, Myriam? —preguntó Inés. Myriam los miró atónita. Inés había conseguido que Raúl se pusiera a babear encima de su bocadillo de pavo. Entonces, se volvió a Víctor y dijo:
—No puedo pensar en nadie más con quien preferiría estar en mi primera vez.
—Te prometo que te gustará —dijo él, mirándola fijamente.
—¿No te parece que mi inexperiencia será un problema?
—Lo único que tienes que hacer es agarrarte y dejármelo todo a mí. Haré que lo pases bien. He practicado mucho.
Myriam no lo dudó ni por un instante.


Myriam corrió las cortinas sobre la puerta de la terraza y dejó que la habitación se quedara sumida en frescas sombras. Entonces, se dirigió a la cama con dosel que ocupaba el centro de la habitación.
Se agarró a uno de los postes de madera y miró a Raúl. El presentaba un espécimen espectacular de hombre tumbado sobre la cama. Resultaba de lo más apropiado que enseñara literatura clásica griega y romana. Poseía una belleza clásica, con nariz aquilina y labios cincelados, con los ojos rodeados de pestañas oscuras. Era muy alto, más que ella, y tenía unas piernas largas y esbeltas.
—¿De verdad tienes que corregir esos exámenes?
—Sí. Terminaré dentro de un par de horas, justo a tiempo para la moto acuática.
En vez de desilusión, Myriam sintió que el alivio se apoderaba de ella. En las últimas semanas se habían distanciado mucho, más de lo que se había dado cuenta. Necesitaban pasar un poco más de tiempo juntos antes de que ella estuviera lista para meterse con él en el jacuzzi.
Aquella noche, se tomarían unas copas de vino durante una romántica cena y las cosas serían diferentes entre ellos.
¿Y Víctor y Inés? Se apostaba algo a que ella no estaba corrigiendo exámenes en su habitación. ¿Cuántas novias había tenido Víctor en el curso de su amistad? Había perdido la cuenta hacía mucho tiempo. Entonces, ¿por qué le molestaba que Inés y Víctor pudieran estar juntos?
Myriam se apartó de la cama. Encontraría otra cosa que hacer mientras Raúl se sumergía en sus exámenes. Habían acordado encontrarse en el muelle. Allí estaría cuando llegara la hora. Mientras tanto, había lugares que visitar, cosas que hacer. Rápidamente, se puso un par de sandalias.
—Hasta las cuatro.
—Hmm —murmuró Raúl, sin prestarle mucha atención.
Salió de la habitación y se dirigió hacia el jardín. Entonces, se quedó transpuesta por el colorido del denso follaje.
—Son muy bonitas, ¿verdad? —le preguntó Martin, de repente.
—Sí, son muy bonitas. Aquí todo es bonito. ¿Has terminado ya por hoy? —replicó ella.
—Ahora tengo descanso antes de que empiece la hora de la cena. Voy a mi casa para ver a mi esposa y a mis hijos. Solo está a nueve kilómetros del hotel.
—¿Cuántos hijos tienes?
—Un niño y una niña, de siete y cinco años. Son unos hijos estupendos, muy listos. Siempre se van a la cama temprano para poder ir al colegio. Cuando yo termino de trabajar aquí, ya están dormidos —comentó, mientras se sacaba una foto de la cartera.
—Son encantadores —observó Myriam, tras admirar los rostros de los pequeños. Con ellos, había una mujer alta y esbelta, con el cabello lleno de trenzas—. Tus hijos se parecen a ti. ¿Es esta tu esposa?
—Sí. Se llama Mathilde. Mis hijos se llaman Terrence y Louise. Soy un hombre muy afortunado.
—Sí que lo eres. Gracias por mostrarme esa foto de tu familia.
—¿No quiere echarse una siesta?
—Creo que estoy demasiado nerviosa para dormir —dijo. Aquello sonaba mejor que «mi novio está corrigiendo exámenes».
—Tal vez haya un poco del nativo de estas tierras en usted. Espero que no me encuentre demasiado descarado, pero, ¿ha pensado alguna vez en hacerse trenzas en el cabello?
—¿Cómo las de Mathilde? No, nunca lo he pensado.
—Tiene usted una preciosa estructura ósea en la cara. Creo que le sentarían muy bien. Si decide probarlo, vaya al salón de belleza que hay aquí en el hotel. Pregunte por Katrina. Ella es mi prima y es la mejor peluquera de Ocho Ríos. Dígale que la ha enviado Martin. Le hará un trabajo excelente. Creo que le gustará.
Nadie le había dicho nunca que tenía una preciosa estructura ósea. Seguramente Martin se llevaba una buena comisión por todos los clientes que le enviaba a su prima Katrina, pero a Myriam no le importó. Le pareció que llenarse la cabeza de trenzas era lo mejor que podía hacer. Sería muy sexy. Tal vez su problema no era Raúl, sino su propia actitud. Las trenzas le darían un aspecto más sofisticado.
—Gracias, Martin. Iré a buscar a Katrina ahora mismo. Disfruta de tu familia.
—Lo haré. Tengo muchas ganas de servirla esta noche durante la cena.

ESPERO SUS COMENTARIOS.....


laurayvictor
VBB CRISTAL
VBB CRISTAL

Cantidad de envíos : 134
Fecha de inscripción : 10/01/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  alma.fra el Dom Oct 23, 2011 3:44 pm

Muchas gracias por el capitulo. Te esperamos con el siguiente, Razz cada ves se pone mejor.
avatar
alma.fra
VBB DIAMANTE
VBB DIAMANTE

Cantidad de envíos : 2190
Fecha de inscripción : 25/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  mats310863 el Dom Oct 23, 2011 5:50 pm

PARECE QUE YA INICIO EL CAMBIO DE PAREJAS, Y QUE DOS BUENOS AMIGOS SE CONVERTIRAN EN UNA LINDA PAREJA.
GRACIAS POR EL CAPÍTULO

mats310863
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 983
Fecha de inscripción : 01/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  jai33sire el Dom Oct 23, 2011 9:33 pm

Gracias por el capitulo esta buenisima la novelita siguele por faaaaaaaa

jai33sire
VBB PLATINO
VBB PLATINO

Cantidad de envíos : 1207
Edad : 42
Localización : Mexico Distrito Federal
Fecha de inscripción : 23/05/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  alma.fra el Vie Oct 28, 2011 9:28 am

Donde andas niña ????? Keremos capitulossss ¡¡¡¡
avatar
alma.fra
VBB DIAMANTE
VBB DIAMANTE

Cantidad de envíos : 2190
Fecha de inscripción : 25/06/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: Cambio de pareja....13 capitulo Final..... y pilon

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 4. 1, 2, 3, 4  Siguiente

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.